domingo, 9 de noviembre de 2008

REPORTAJE AL BASQUET, Javier Díaz

Torreón, Coah.- Javier Díaz-Castroverde Núñez nació en España, su pasión por el basquetbol ha sido el motor principal de su vida; muy joven emigró de su país para ir a Perú, en donde hoy es reconocido como el mejor coach de los últimos años, mientras que sus coterráneos que trabajan en México, afirman que el estratega de los Algodoneros de la Comarca es hoy en día, el número uno entre los españoles.

La vida de este personaje nacido en la Península Ibérica gira alrededor del basquetbol, cualquier día de la semana y en cualquier horario, siempre está dispuesto a platicar sobre el Deporte Ráfaga. Javier llegó a Torreón y de inmediato puso las cartas sobre la mesa; nada hay en el grupo más importante que la disciplina.

Los últimos cinco años los pasé en el basquetbol del Perú, con un club que llevaba cuatro temporadas sin continuidad de ganar algo, el equipo se hizo viejo, trabajamos fuerte para conseguir cuatro aperturas y cuatro clausuras, integramos un gran grupo humano que creía en el proyecto y los buenos resultados se dieron. Soy consciente de que hemos realizado buenas cosas, pero ya en este momento lo que me tiene vivo es Algodoneros, esa es mi gasolina?.

Habló sobre lo que sabe de su nuevo equipo: ?Sé que hay una gran ilusión, que el año pasado han sufrido mucho, que tienen deseos de darle vida a un proyecto que tiene como objetivo consolidar el basquetbol en Torreón; creo que con esa pasión y ese amor que tienen el presidente y su familia, podemos lograr cosas importantes?.

Ganar y dar espectáculo, es la fórmula del coach de Algodoneros, que habla al respecto: ?Aquí hay varias cosas importantes, por ejemplo, los medios de comunicación que con su labor pueden llenar el auditorio, pero si el equipo no gana y no da espectáculo, entonces poco a poco la gente se va a alejar del escenario; el espectáculo no sólo está en una clavada, empieza atrás, en necesario hacer una reflexión y ser conscientes de que no es posible anotar 100 puntos y perder el juego porque te hacen 101; soy un coach agresivo, me gusta ese basquetbol, pero sé que para ganar se necesita una buena defensa, hay que tener la pelota y para lograrlo se debe hacer un buen trabajo, que igual divierta a la gente como cuando se hacen puntos?.

Díaz-Castroverde Núñez sabe que es muy complicado construir equipos de buena defensa: ?Es algo que no se logra de la noche a la mañana, pero sí en base al trabajo, si el director de la orquesta marca el ritmo y los integrantes lo hacen como se les pide, se pueden tener los buenos resultados que se desean; a mí me toca decirles cómo va el son y a los jugadores tocar bien su respectivo instrumento?.

La unión de grupo

Habló sobre la clave para mantener unido a un grupo de profesionales: ?Es importante la terapia de grupo, no hay secretos, los deportistas deben saber lo que se quiere y asumir esa responsabilidad, la planificación es todo, hay una responsabilidad dentro de una sinergia en la que cada quien tiene su función; la directiva cumplir los acuerdos contractuales, el cuerpo técnico hacer que se juegue bien y el jugador dar el cien por ciento con profesionalismo en la cancha?.

La experiencia le dice a Javier Díaz-Castrovede Núñez que el éxito de un grupo es muy factible cuando los integrantes están convencidos de lo que hacen. ?Así me pasó en Perú y antes en España, en Las Canarias y más atrás en Zaragoza?.

De las necesidades de Algodoneros no quiso hablar: ?Eso se hace en privado con el presidente, lo que sí te digo es que aquí ningún jugador será más importante que otro y tácticamente el éxito de un equipo de basquetbol empieza por el uno (movedor) y termina con el cinco (poste bajo). Pero el éxito no empieza aquí, sino en los muchachos de Torreón que tenga 17 ó 18 años, porque sí te digo que a mí no me tiembla el pulso para poner a jugar a un chico de esos, si en la cancha hace muy bien las cosas y es valiente, así tenga que ir a la banca uno de mayor experiencia?.

Así como hace algunos años llegó al Perú, Javier hoy está en La Laguna y quiere dejar huella, sin embargo, sabe que aquí hay muchas cosas por aprender y que para él serán valiosas. ?Si algún día me voy, quiero hacerlo con la tranquilidad de no haber sido mezquino, de haber dejado un programa de trabajo para el minibasquetbol, para los pasarelas y también para los Cadetes, porque eso es la base de lo que mañana será el basquetbol de Torreón; es muy bonito trabajar con cientos de niños y decenas de entrenadores, son experiencias bonitas, dejar algo para Torreón e incluso para México, si es que me lo piden; no estoy aquí por dinero, había otras opciones de mejor paga, pero este proyecto me gustó?.

Javier se definió como un defensor de los niños y jóvenes laguneros que practican el basquetbol: ?De todos soy su defensor y siempre tendrán en mí un aliado, siempre staré con los pequeños y adolescentes que practiquen este hermoso deporte, así como los entrenadores que trabajen con ellos, también tendrán en mí a un colaborador, porque no puedo entender un proyecto de basquetbol sin la base que representan los que empiezan a practicarlo?.

 

 

1 comentario:

kchelo "tu casa" dijo...

Por favor, me gustaría ponerme en contacto con Javier castroverde, no soy capaz de localizarle, y viendo este blog ya se algo de el. Soy amiga parsonal, de España y entrenadora de baloncesto en Salamanca. Si pueden mandarme su email se lo agradeceré. Diganle que soy Chelo. Gracias